Sostenibilidad
Por qué es importante
La sostenibilidad en la moda va más allá de la reducción de residuos: se trata del uso responsable de los materiales, el abastecimiento trazable y la creación consciente. En Umbruma, todas las fibras con las que trabajo son biodegradables y renovables, como la lana, la lana merina, el mohair, la alpaca, el algodón, el lino y otras.
La elección de fibras naturales reduce el impacto medioambiental de la moda, ya que minimiza los residuos sintéticos y permite crear prendas diseñadas para durar. Estos materiales son funcionales, bonitos y están vinculados a los paisajes, las estaciones y los ecosistemas en los que se producen. Comprender la sostenibilidad es comprender el ciclo de vida de lo que llevas puesto, desde el campo y el rebaño hasta el diseño final.
Trazabilidad y origen de los materiales
La trazabilidad es fundamental para Umbruma. Trabajo directamente con pastores y pequeños productores españoles, tintoreros locales y pequeños productores europeos seleccionados para obtener las fibras. En el caso de la mayoría de los materiales, conozco el rebaño, al pastor y cómo se cuida a los animales, así como los procesos utilizados para transformar la fibra en hilo. En algunos casos, incluso podrás ver el nombre y la foto del animal cuya lana se ha convertido en el hilo de tu prenda.
Cuando otros artesanos procesan o tiñen los hilos, indico quiénes han trabajado en ellos, de modo que cada etapa del recorrido del material sea transparente. Este enfoque permite que la historia de cada fibra forme parte de la prenda, conectándote directamente con su origen y con las personas que la han cuidado.
Al seguir el recorrido de las fibras desde su origen hasta el taller, mi objetivo es crear piezas que reflejen tanto el cuidado de los animales como el respeto por el medio ambiente, al tiempo que te invito a apreciar la historia que hay detrás de cada fibra.
Ritmos estacionales
Trabajar con fibras naturales significa diseñar en armonía con los ciclos de la naturaleza. A las ovejas se les esquila cada temporada, y las plantas como el algodón o el lino se cosechan según sus ciclos de crecimiento. La disponibilidad y el color de los hilos también pueden variar según las estaciones. A veces me pasa que compro un hilo de un color concreto y luego dejan de fabricarlo.
Este ritmo marca cuándo y qué creo. Las piezas se diseñan puntada a puntada, respetando las características naturales de cada fibra. Seguir los ciclos estacionales fomenta un diseño pausado y reflexivo, con prendas confeccionadas con esmero en lugar de a toda prisa, respetando los límites y las cualidades de los materiales.
El proceso desde la lana en bruto hasta el hilo
Cada fibra, ya sea de origen animal o vegetal, recorre un largo camino antes de llegar al taller,
En el caso de las fibras animales, el proceso general es el siguiente:
1. Ovejas y pastoreo: Los animales se crían de forma responsable, a menudo siguiendo ciclos de trashumancia.
2. Esquila: La lana se recoge con cuidado, normalmente una vez al año.
3. Clasificación y selección: Las fibras se clasifican según su calidad, longitud y textura.
4. Lavado (desengrasado): La limpieza elimina las impurezas al tiempo que mantiene la integridad de la fibra.
5. Cardado y peinado: Las fibras se alinean para prepararlas para el hilado.
6. Hilado: Las fibras se retuercen para formar hilo, lo que determina su grosor y resistencia.
7. Teñido: Coloración opcional con tintes naturales o de bajo impacto.
En el caso de las fibras vegetales, el proceso general es el siguiente:
1. Plantación
2. Cosecha: Las cosechadoras mecánicas o las máquinas recolectoras recogen las cápsulas de algodón maduras y esponjosas de los campos de cultivo.
3. Maceración o desmotado: separación de la fibra
4. Preparación / Cardado: el algodón suelto pasa a través de un máquina de cardado equipado con cilindros con púas metálicas. Esto elimina los residuos restantes y alinea las fibras formando una hebra suelta, similar a una cuerda, denominada lámina.
5. Hilado: el algodón suelto pasa a través de un máquina de cardado equipado con cilindros con púas metálicas. Esto elimina los residuos restantes y alinea las fibras formando una hebra suelta, similar a una cuerda, denominada lámina.
6. Teñido: Coloración opcional con tintes naturales o de bajo impacto.

Industria lanera española
Resumen
En la actualidad, España sigue siendo uno de los mayores productores de lana de la Unión Europea, pero el sector lanero moderno se enmarca en un panorama caracterizado por la abundancia de materia prima y la escasez de capacidad de transformación y de valor de mercado. Según informes agrícolas recientes:
Entre las principales regiones productoras de lana se encuentran Extremadura, Castilla y León, Andalucía, y Castilla-La Mancha, que en conjunto representan la mayor parte de la producción nacional de lana.
Según los últimos informes:*
A pesar de estos importantes volúmenes de lana en bruto, gran parte de ella no se destina a la industria textil nacional, sino que una gran proporción se vende como fibra en bruto o se exporta con un procesamiento mínimo, en lugar de transformarse en productos textiles acabados en España.
*“Estadísticas sobre la lana, la miel y los huevos para consumo humano – Año 2024”, Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación.
Estructura y capacidad de procesamiento
Aunque España sigue produciendo cada año cantidades importantes de lana en bruto, la infraestructura industrial que en su día abarcaba todo el proceso de fabricación interno —desde el lavado y el cardado hasta el hilado, el tejido y el acabado—, se ha reducido drásticamente en las últimas décadas. Lo que queda hoy en día es una mezcla de instalaciones a pequeña escala, especialistas en nichos de mercado y una industria textil más amplia en la que la lana es un componente secundario.
En la práctica, el proceso de transformación de la lana que existía antiguamente (en el que la lana en bruto se limpiaba, clasificaba, cardaba, hilaba, tejía, teñía y acababa a nivel local) ya no es la norma.
Concentración regional y realidades del pastoreo
La producción de lana en España se concentra en determinadas regiones. Zonas como Extremadura, Castilla y León, Andalucía y Castilla-La Mancha acogen a gran parte de los rebaños que suministran lana en bruto. A pesar de ello, muchos pastores se enfrentan hoy en día a dificultades económicas:
¿Qué ocurre con la lana que no se utiliza?
Los actores del sector y los resurgimientos a pequeña escala
En contraste con el declive industrial a gran escala, pequeñas iniciativas y colaboraciones artesanales están trabajando para revalorizar la lana española y reconstruir los ecosistemas textiles locales. Entre los ejemplos se incluyen pequeñas fábricas que siguen procesando lana en instalaciones regionales y colectivos de base centrados en la “revalorización de la lana de calidad”. Estos esfuerzos tienen como objetivo:
– Promover la lana local como un material especializado de gran valor
– Conservar los conocimientos artesanales y las técnicas de elaboración
– Reconectar la producción de fibra con los mercados locales de artesanía y diseño
Estas iniciativas reflejan un interés cada vez mayor por patrimonio y textiles sostenibles, sobre todo en aquellos lugares en los que las fibras naturales son muy apreciadas por su rendimiento ecológico y su importancia cultural.

Sector español de las fibras vegetales
Cotton is the main commercially grown vegetable fiber in Spain, concentrated mainly in Andalusia and other southern regions due to suitable climates and irrigation infrastructure. Spain accounts for roughly 20 % of the European Union’s cotton area and production, making it one of the continent’s key cotton producers.
Según las estadísticas agrícolas españolas (MAPA – Ministerio de Agricultura, Anuario de Estadística Agraria 2024 del MAPA):
A pesar de ser un cultivo importante, la mayor parte del algodón español no se procesa íntegramente en el país, desde el hilo hasta el tejido. El hilado técnico y los procesos posteriores de acabado textil suelen realizarse fuera del país, aunque el algodón en bruto se coseche a nivel local.
El lino (elaborado a partir del lino) cuenta con una larga trayectoria histórica en España, pero hoy en día se encuentra en un a una escala muy modesta en la agricultura contemporánea. Según las últimas estadísticas oficiales sobre cultivos:
Estas cifras muestran que, en la actualidad, el cultivo comercial del lino en España se limita a una producción muy reducida, a menudo vinculada a proyectos agrícolas especializados en lugar de una producción comercial a gran escala. Sin embargo, los datos históricos muestran que el lino estuvo en su día mucho más extendido: en décadas pasadas, la producción alcanzó decenas de miles de hectáreas antes de desaparecer prácticamente a finales del siglo XX.
El cáñamo industrial, del que se pueden obtener tanto el tallo (núcleo) como la fibra, ha experimentado un resurgimiento a medida que se amplía su cultivo legal en algunas zonas de España. La fibra de cáñamo es muy apreciada por su resistencia y durabilidad, y suele cultivarse para diversos usos, entre los que se incluyen los textiles, los biocompuestos y los materiales de construcción.
Según las estadísticas agrícolas españolas (MAPA – Ministerio de Agricultura), en 2024 se registraron 32 hectáreas dedicadas al cultivo de fibra de cáñamo, con una producción de 147 toneladas de fibra para uso textil e industrial.
